jueves, 8 de septiembre de 2016

CLÍNICAS y SANATORIOS PRIVADOS DEL TANDIL Origen de más antiguos

CLÍNICAS y SANATORIOS PRIVADOS DEL TANDIL
Origen de más antiguos

En otras notas nos hemos referido en Tiempos Tandilenses a aspectos de la historia de la medicina en Tandil, incluido el Hospital Municipal “Ramón Santamarina”, pero faltaba aún lo concerniente al origen y posterior desarrollo de clínicas y sanatorios privados.
El más antiguo de estos fue el Sanatorio Argentino fundado por el Dr. Ferruccio Domenicone y el Dr. Ángel A. Olmos en 1917, con la colaboración del Dr. William Leeson, que tuvo su primera sede en Gral. Pinto 452, frente a la Plaza, casi en el predio que ocupa hoy el edificio Tandilsa.
El Dr.Domenicone había nacido en Pergola (Italia) el 23 de noviembre de1882. Llegó al país de niño junto a sus padres. En Buenos Aires se graduó de médico en 1910. Tres años después se radicó en Tandil para ejercer su profesión. (Integró  la comisión de italianos que donó la portada del Parque en 1923 y fue el primer presidente del Directorio de la Usina Popular de la que fue su propulsor. Falleció en Tandil el 18 de enero de 1959).
En busca de mejores comodidades, el sanatorio se trasladó años después a Gral. Belgrano al 600, a una propiedad de don Juan Gardey-al lado del actual ACA-hoy sede del Tribunal de Menores (aún los cristales de la puerta interior muestran las iniciales J.G.).
Ambos profesionales brindaron una medicina de calidad, destacándose como cirujano el Dr. Domenicone, en alguna medida sucesor, en la especialidad, del Dr. López. Allí se brindaron todos los servicios desde internación y cirugía a maternidad , pediatría y rayos, entre otros.
Cuando el Dr. Domenicone dejó su cargo, asumió como director el Dr. Proto Torres Ordóñez-que fue intendente en 1948-1949-con la colaboración de su hermano el Dr. Enrique y del Dr. Miguel Torres Taboada, hijo del primero, quien nos dio su testimonio
En 1968 el Sanatorio Argentino cerró sus puertas y sus muebles y enseres fueron vendidos. Allí estaría luego, por un tiempo, el Centro de Ingenieros y hoy el ya citado Tribunal de Menores.
El Sanatorio Tandil  surgió cercano en el tiempo, fundado el 3 de abril de 1924 por el Dr, Martín Bértiz, funcionando  primero en su propio domicilio de Gral. Pinto al 400 y luego,  por espacio de una década, en San Martín 463, con la atención del director original a quien se le sumó poco después el Dr. Zenón Ceballos, ahí empezaron con una sala de operaciones, instrumental para operar e invitaron a una muy buena cantidad de gente de Tandil que se estableció en el Sanatorio.
A comienzos de la década del treinta, brindaba atención en clínica y cirugía en general de determinadas áreas tales como garganta, nariz y oídos y contaba con una moderna sala de operaciones, un departamento especial para partos, gabinete de rayos X para radioscopias y radiografías; así como también el servicio médico era permanente durante las 24 horas del día. Los pacientes internados también podían ser atendidos por su médico de confianza, aunque los enfermos contagiosos no eran admitidos.
En 1931 se incorporaron al plantel médico Debilio Z. Blanco Villegas, Juan B. Labat, Dardo Lozano y Ramón Rey y se desempeñaba como médico interno Pedro S. Andrade; tiempo después de estas incorporaciones, Martín Bértiz falleció por lo que se formó una sociedad de responsabilidad limitada y el Sanatorio quedó en manos de este mismo grupo de médicos, con varios nuevos más.
Años más tarde fue construido el nuevo edificio de Sarmiento 760, donde funciona actualmente, el cual contaba con los últimos adelantos en materia de confort, higiene e innovación, construido por el arquitecto Rosendo R. Martínez.
Este edificio fue inaugurado el 2 de marzo de 1935, acto de habilitación de las nuevas instalaciones, que dio lugar a un importante acontecimiento social, que contó con asistencia de autoridades, profesionales de la medicina y público en general. Bendijo el edificio y  la capilla el cura párroco Pbro. Julio M. Chienno, quien en el acto inaugural tuvo palabras de reconocimiento y recuerdo para el fundador del Sanatorio, Martín Bértiz.
Gustavo Gentile es el presidente del directorio desde 1992, momento en que renunció Julio Del Castillo quien con sus 89 años, trabajó en el mismo lugar hasta el 30 de junio de  2013, cuando decidió jubilarse.  
En la comisión directiva Gentile está acompañado por Pablo Del Castillo, el hijo de Julio; por su hermano Jorge Gentile y Pablo Arrambide.
Gentile, trabajó en esos años junto al reconocido médico y ex director, Julio Del Castillo hasta su fallecimiento  el 23 de mayo de 2014. Cumplir 90 años en Tandil no es fácil, así lo dicen las empresas más importantes; así que para nosotros es un gran placer haber llegado hasta acá ya que hemos pasado muchas cosas…en esta dirección donde mejoramos, invertimos y continuamos con el adelanto de la medicina”, relata Gentile
Luego de 90 años, el Sanatorio volverá a inaugurar un nuevo edificio al lado del emblemático de la calle Sarmiento para continuar con la profesionalización de sus médicos, la calidad de atención y la innovación que  los caracteriza.
En lo que respecta a la cantidad de empleados, hoy son alrededor de 180 mientras que los médicos llegan a los 300, ya que se fue ampliando a lo largo de los años por cuanto cuando don Julio fue director, los empleados eran 110, con el mismo espacio, por eso el proyecto de ampliar el edificio.
Por otro lado, Gentile explicó-en su momento- que antes no tenían el servicio de rayos sino que contaban con una concesión, hasta que en 2013 se decidió dividir la misma entre un grupo de médicos accionistas del Sanatorio y el Sanatorio mismo. “Ahora está funcionando muy bien, además de que amplían la tecnología. Hace poco compraron un nuevo tomógrafo Siemens por lo que el servicio mejoró mucho”, indicó Gentile.
En el terreno municipal comprado al lado, “Este será el próximo paso donde tenemos pensado en planta baja hacer consultorios, en el primer piso permanente por ahora estable sin hacer nada y en el segundo piso hacer el quirófano para reformar el actual. La idea es tenerlo para los 100 años del Sanatorio”-señalaba Gentile.
En los último años, lo que más se fue actualizando fue la ecografía y la endoscopia ya que la parte de laparoscopia fue una de las innovaciones más importantes para nuestro medio; sobre todo para la medicina en general, en la ginecológica y ahora hay muchas cirugías que se hacen a través de la endoscopia que comenzó a trabajar en 1970 con una técnica que era un poco limitada pero que permitía observar y hacer muy finos diagnósticos; sin embargo años más tarde apareció la aparatología alemana que fue un importantísimo progreso y así fue que, a partir de 1977, institucionalizaron la parte de endoscopía laparoscópica también en el Sanatorio.
Para que los aspirantes ingresen al Sanatorio, nosotros necesitamos que traigan su currículum, sus antecedentes y cuanto más sean, mejor, para evitar esa especie de irrupción de médicos cuyas capacidades uno desconoce porque tenemos que saber que trabajan bien y que sean buenas personas”, sostuvo Gentile.
El reconocido Dr. del Castillo comentó en su momento: que “el máximo nivel de prestigio lo tuvimos durante la década del ‘50. Martínez Goya, Cereseto, Curuchet, Carlos y Jorge Gentile fueron algunos de los profesionales que trabajaron mucho y lograron que vengan prestigiosos médicos a la ciudad”.
Hoy el deseo es ampliar el sanatorio para tener más camas y tratar de solucionar los problemas que se ven especialmente en junio, completando así el amplio espectro que ofrece el Sanatorio a la ciudad y la zona.
El Policlínico Ferroviario
La  cobertura médico asistencial a los trabajadores del riel fue una preocupación prioritaria, por lo que en 1940, con la creación del Hospital Ferroviario Buenos Aires, nació la Obra Social Ferroviaria, destinada a ese fin,  constituyéndose en   la primera obra social sindical del país.
El proyecto de los Policlínicos Ferroviarios que, en Tandil, tuvo como gestores a Francisco Saux, José Lebonato y Benjamín Escudero en representación de La Fraternidad, la Unión Ferroviaria y la Sociedad de Socorros Mutuos “La Mutual”, había comenzado en 1939 cuando los sindicatos ferroviarios obtenían la autorización de sus afiliados para descontar por planilla de sueldos una determinada cuota que voluntariamente aportarían los socios de los gremios a esta iniciativa. En 1952, con un significativo respaldo estatal, abrió el Policlínico Ferroviario Central en la ciudad de Buenos Aires con más de 600 camas. Por esos años, la obra social de los ferroviarios llegaba a 225.000 afiliados, mientras que en el país eran inaugurados 78 edificios entre policlínicos, salas y consultorios externos.
En Tandil, en julio de 1945, la Municipalidad donó en la gestión del comisionado Dr. Rozzi, la suma de $ 5.300 para la adquisición de un terreno de 38 lotes, una manzana con una extensión de 16.874 metros cuadrados, ubicado en el barrio de Villa Italia donde se levantaría el sanatorio regional. Luego de ocho años de intensos esfuerzos y gestiones, el 31 de octubre de 1953, se llevó a cabo el acto de inauguración del Policlínico regional para ferroviarios con la presencia del gobernador Carlos Aloé, en tanto el 16 de noviembre abrió sus puertas a la comunidad con 74 trabajadores de la salud. El establecimiento estaba dotado con amplísimas comodidades y modernos equipos, al servicio de los ferroviarios de la región, sería así uno de los principales centros de salud que funcionaba en el país-señala Hugo Mengascini. En sus consultorios se atendía la mayoría de las especialidades médicas y también contaba con  laboratorio, sala de guardia, farmacia y depósitos, departamento para médico interno, sala de rayos X, diez salas de internación con cuatro camas cada una, sala de partos, sala de maternidad con seis camas que podían extenderse a diez, sala de enfermeras, dos salas de infecciosos, etc.
Asimismo, poseía un moderno sistema de calefacción central y máquinas sépticas con dos bombas de expulsión y horno de incineración de gran capacidad. Todo este moderno y bien equipado edificio contó, además, con el servicio de reconocidos profesionales de la medicina que, desde el inicio, trabajaron en el Policlínico, entre  ellos  Daniel Grasso, Hugo Falcone, Debilio Blanco Villegas. Pedro Cereseto, Jorge Curuchet, Víctor Magrini. José Martín Azurmendi, Horacio Elsegood,  Carlos Harispe.  Remo Benaghi.  Inés Del Toro,  Neris Viscovi.  Enrique yacuzzi. Abraham Zalíz y Lisardo Cabana-nos informa Mengascini.
El primer director médico del Policlínico fue Mariano Bordón, en tanto la dirección administrativa la ejerció el dirigente de la Unión Ferroviaria, Mario Pérez. Después del golpe militar de 1955 fueron reemplazados, hasta 1973, por el Dr. Martínez Goya y Fernández Liera. El Dr. Jorge Gentile y Oscar Rojo lo hicieron hasta 1976, mientras que los Dres.González Guerra y Barilaro fueron los directores hasta mediados de los años noventa. El Policlínico contaba con una asociación cooperadora integrada por tres representantes de La Fraternidad y tres de la Unión Ferroviaria, que trabajaba ad honorem. En la misma, se destacó el presidente de la Agrupación de Jubilados Ferroviarios, Agustín Sívori, quien desplegó una importante actividad solidaria y de contención para con los internados. En 1960, en tiempos de Frondizi, como consecuencia de la brusca caída del personal ferroviario, se generó una crisis en el sistema de salud de los sindicatos ferroviarios. El desmantelamiento de las redes ferroviarias del país se profundizó en la década de los noventa y en 1993, la situación financiera de los policlínicos se agravó aún más, cuando el presidente de la obra social de los ferroviarios entregó en concesión el servicio de salud llevado a cabo por los policlínicos a la empresa Innovación Médica (IMSA). La desintegración del sistema de transporte ferroviario,  produjo en 1999, el cierre del Policlínico Central cuando el número de afiliados de la obra social , se vio mermado sustantivamente lo que  arrastró a todos los centros de salud del resto del país incluido el de Tandil, y así el Policlínico Ferroviario local cerró, privando a la ciudad de un centro de salud muy importante
Hubo un intento de recuperación en el inicio del mandato del Intendente Miguel Lunghi cuando se hicieron gestiones para que el gobernador de la provincia, Felipe Solá, apoyara la adquisición del ex policlínico con la intención de establecer un hospital de niños, pero esa propiedad ya había sido vendida a una sociedad anónima y hoy luce casi como una ruina.
Nueva Clínica Chacabuco
Resulta imposible hablar de esta institución sin recordar que la misma se encuentra íntimamente ligada al crecimiento de Tandil, ya que desde el siglo XIX un grupo de pioneros inmigrantes creó en 1877 el primer embrión de una comunidad de la salud: la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de Tandil.
Con los años se hizo carne en la Sociedad la necesidad de poseer un lugar apropiado para la atención de los pacientes y nació la idea de crear una clínica. Puestos manos a la obra, el  27 de diciembre de 1954, la comisión tomó la decisión de denominar a la futura flamante obra "Clínica de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos", ofreciéndose el cargo de Director de la misma al Dr. Osvaldo Brea y la vicedirección al Dr. Ubaldo Cesio, quienes aceptaron. Con posterioridad, y a moción del presidente de la Comisión Administradora, Ángel Grandinetti, se adoptó el nombre de "Clínica Chacabuco" en lugar de la denominación anteriormente dispuesta, como homenaje a la triunfal batalla honrada con el nombre de la calle donde se estaba levantando la misma.
Las obras de la clínica avanzaban y se preveía su inauguración para 1955.
Administrativamente, se designó a José Emilio Lunghi como gerente y a Leonardo
Susta como subgerente, reconociéndose en ellos los muchos años de positiva labor al servicio de la Sociedad.
Finalmente, el 24 de julio de 1955, fue inaugurada la Clínica Chacabuco y las nuevas instalaciones de la Sociedad, con gran gozo y claras muestras de simpatía en la ciudad. En la oportunidad  Ángel Grandinetti recibió el homenaje de quienes lo bautizaron "el cerebro de la obra", refiriéndose indudablemente a su claro sentido de imaginación-realidad, indispensable para poder llevar adelante una empresa de tal envergadura.  Con el edificio inaugurado, llegó la autorización para la farmacia social, cosa que igualmente ocurría con la Sociedad Española, significando ello un beneficio indudable para los asociados.
Pero, tras años brindando óptimos servicios médicos, un sinnúmero de tropiezos hizo que peligrara su continuidad, quedando al borde del cierre. Sin embargo, con el incondicional apoyo de los profesionales, los proveedores y los empleados, la Clínica volvió a nacer, tiempo después, en 1998. “Así día a día, fuimos creciendo en internación, en cirugías, en maternidad. Así recuperamos la credibilidad de nuestros vecinos y la confianza de nuestros médicos, participes vitales de esta historia”- expresaba el Dr. Miguel Lunghi, quien estaba al frente de la Clinica-, en aquel discurso re-fundador del `98.
En este marco, la última etapa de la Clínica comenzó en 2003, a cargo de la administración del contador Ricardo Saracca, quien nombró como director médico al Dr. Fernando Funaro. La flamante gestión se propuso modernizar a la institución para cumplir todos los requisitos que requiere la medicina de los tiempos que corren, logrando no sólo su cometido, sino que también generó un constante proceso de actualización y nuevos servicios de complejidad.
Clínica Vandor
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) núcleo obrero, que en su momento fue  el  mayoritario en Tandil,  gestor de las "62 Organizaciones", con la comisión presidida  por  Miguel Chiarullo como secretario general desde 1967 y hasta el golpe del ’76, con Héctor R. Turri como secretario adjunto y Miguel Rizzi como secretario administrativo, cristalizó en su gestión la creación de la Clínica Vandor el 7 de septiembre de  1971, donde ahora funciona FORJA SALUD, de la Unión Obrera Metalúrgica, que significó en su momento un aporte más a la salud de los tandilenses..
Finalmente cabe mencionar a otros centros de salud privados, pero sin internación-sólo consultorios- son los casos del Dispensario de Vías Respiratorias, fundado en 1940 a instancias de la entonces flamante Cruz Roja, que inauguró su edificio en  Av. España y Alberdi en 1946; la Clínica Modelo, fundada por la iniciativa del gran cirujano y propulsor de la cultura de Tandil, el Dr. Pedro Cereseto, en 1948;  el Centro Materno Infantil, en 1951 y la Clínica Paz, iniciativa del recordado Dr. Julio del Castillo, en 1957.

Daniel Eduardo Pérez


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